Durante la década de 1990, el mundo entero se sorprendió con el nacimiento de dos gemelas que tomaron toda la cobertura de los medios. Eran gemelos nacidos con el cuerpo de Eliseo, pero cada uno de ellos vive con diferentes órganos vitales.
El caso atrajo la atención de la comunidad científica porque esta situación es atípica, en general, los nacimientos siameses comparten un órgano vital. Las hermanas Hensel cruzaron las fronteras de la ciencia porque nacieron con dos cerebros y dos corazones.
Han pasado veintisiete años desde que Abby y Bretaña conocieron al mundo por primera vez, y aunque originalmente se predijo que tendrían unos pocos años de vida, ahora viven una vida plena y normal.
Los gemelos tienen una carrera universitaria exitosa y sirven como maestros en una universidad local. Lejos de darse a conocer por su condición, las jóvenes soportaron sus complejos y persistieron en hacer realidad sus sueños.
Uno de los hechos que despertó la mayor curiosidad entre sus vecinos fue su presencia en las playas de su ciudad natal de Minnesota, Estados Unidos, ya que más de uno no imaginaría ver a estos gemelos en bikini.
Sucedió y, al contrario de lo que muchos podrían pensar, los jóvenes gemelos disfrutaron de una visita a la playa en un lindo bikini sin mayores complicaciones; por el contrario, fueron tratados como celebridades ya que no están acostumbrados a salir en público más allá de su trabajo en la escuela local.
Para sorpresa de algunos visitantes, Abby y Brittany se jactaban de tener un buen físico a pesar de su condición, ya que el bikini que lucían en la playa funcionó muy bien, ganando la admiración de ellos y extraños.